Las señales

10 Oct

Coger la guagua cuando uno está pasando por una ruptura amorosa es una experiencia deprimente. No sólo por el mero hecho de coger la guagua (i.e. esperar el autobús en una parada sucia bajo el calor infernal de Puerto Rico —o la lluvia, take your pick—, estar ensalchichao entre el tecatito que se está durmiendo casi encima de tu hombro y la mamá adolescente con el bebé llorando), sino también por la “vista panorámica” del viaje. Me explico: cuando uno está enamorado, todo parece una señal que confirma tus sentimientos happy happy joy joy. Tres meses después, te das cuentas que las señales lo único que marcan es tu fracaso. Entonces, coges la guagua y te das cuenta que este mundo —al menos desde el punto de vista publicitario— está diseñado para dos: pasas por una mueblería, y el anuncio presenta a una pareja feliz comprando una lámpara; pasas por la farmacia, donde anuncian un perfume con una pareja envueltos como burritos de carne en la playa; en la pared hay un poster del concierto “para enamorados”, etc. En otras palabras, el viajecito en autobús se convierte en un recorrido por lo que ya no tienes o nunca tendrás o algo así. Bien deprimente.

Lo peor es en lo que se refiere al sexo. Aquí, la gente aparenta que está haciéndolo a cada instante. En cada esqiuna hay una señal de eso, está en el periódico, en las paredes, en los anuncios, en el aire. Ahora te pones más que deprimido: te sientes como tierra. (No sé cómo se siente la tierra, pero en este país la tierra no debe sentirse muy bien. Al menos que sea tierra del Yunque. Esa debe sentirse cool.)

Ante tantas señales, ¿qué hacer? Yo creo que uno tiene dos opciones: o ponerse triste o adoptar la actitud de “pues… así es la vida”.

Hoy día hay un sin número de artículos, páginas de Internet, libros, terapistas, segmentos radiales y programas de televisión con el mismo mensaje: el amor existe, el sexo es importante. Nosotros, quienes consumimos todos esos mensajes, nos creemos el cuento. Cuando terminamos una relación, aún conservamos la esperanza de que “la próxima vez” encontraremos el verdadero amor. Cuando pasamos mucho tiempo sin sexo lo aducimos a una “mala racha” y esperamos el día en que dicha racha culmine. Todo lo vemos como una señal de que “por ahí viene”: los artículos, los anuncios, lo que sea. Pero ¿qué pasa cuando nada pasa? ¿Hasta cuándo uno tiene que seguir esperanzado por las “señales” sólo hasta darse cuenta que son sólo humo y espejos?

A la gente que dice “el amor existe, el sexo es importante” me gustaría decirles “ajá… Y yo la tengo rubia”. No es que niegue la posibilidad de que para alguien eso ocurra, pero hay que ser sinceros: no le tocará a todo el mundo.

Yo por eso cada vez que cojo la guagua sólo le presto atención a mi iPod.

Luz,

P.

Cómo estar en una relación (sin estarlo)

10 Oct

1.Evita los “labels”. Tan pronto como enuncias “amigo especial”, “pareja”, etc., entramos en el juego de “Define la relación” —y, como en todo juego, alguien gana y el otro, por más trampas que hace, pierde—. Por lo tanto, no digas palabras que suenan… eh… concretas. Seamos postmodernistas: llamemos a la “relación”, simplemente, “relación”.

2. Textea, no llames. Textear te permite comunicarte con tu relacionado sin entrar en los tonos emocionales de una llamada de voz. Escuchar y hablar es un acto muy íntimo, por lo que debe evitarse a toda costa.

3. Di que estás disponible, pero nunca te aparezcas. Cuca la confianza de tu relacionado con frases como “llámame cuantas veces quieras”, “dime cuándo quieres salir y ahí estaré yo”, “siempre que necesites ayuda puedes contar conmigo”. Después, cuando tu relacionado te llame, no cojas el teléfono. Si se molesta contigo, dale una excusa que suene verosímil “perdona, pero me estaba bañando y no escuché el teléfono”, “estoy guiando”, “mi abuela se fracturó la cadera”. Ojo, recuerda que la excusa debe ser vía texto, cero llamadas.

4. Encuéntrense sólo temprano en la mañana o de madrugada. Como por la mañana hace tanto calor, tanto sol, tanto tapón y siempre uno está a punto de entrar a una clase o al trabajo, las “ideas amorosas” encuentran una muerte prematura. De la misma manera, a las 3 de la mañana las ideas románticas escasean (aparte de que nadie se toma en serio a esa hora). Evitar la tarde y la noche es no tener que entrar en el “romantic date mode”.

5. Regálale sólo de Walgreens. Así no pareces un caripelao, pero tampoco te comprometes demasiado.

Luz,

P.

Sueños

7 Oct

Según una amiga mía, cuando uno se levanta sólo recuerda la mitad de su sueño. Cuando pasan 10 minutos, ha olvidado el 90%. Pero, ¿qué pasa cuando los sueños no se olvidan, sino que acompañan la actividad conciente durante todo el día, como un pop up que no muere?

Les confieso que yo tengo un leve problema: no suelo olvidar mis sueños. Usualmente, sólo recuerdo fragmentos, pero la memoria de estos permanece muy presente, como Maripily en la portada del TVAquí. Lo peor es que, a medida que me hago mayor, recuerdo más. Y los recuerdos se van tornando más… ominosos.

Por ejemplo: los otros días soñé que iba a Turquía a estudiar alemán (lo cual, en cierto sentido, no es tan irracional… kids, look it up!). El lugar donde me iba a quedar era una casa de cuatro pisos, de ladrillos en su exterior (muy bonita, por cierto). Las personas encargadas de la casa querían darle un tour al grupo de estudiantes (entre ellos yo, claro) de las instalaciones. Sin embargo, cada vez que enseñaban una habitación, ésta tenía dentro 3 ó 4 más. Todos los cuartos tenían las ventanas cerradas. Yo me alejé un poco del grupo, y abrí una de ellas. Lo que se veía afuera era un río crecido —como si la casa estuviese sobre el río.

Al salir de la casa, el grupo se montó en el metro para ir a comer a un restaurante.  Allí empezó un rumor de que seríamos blanco de un ataque. Cuando salimos del metro, escogieron a una persona para llamar a una oficina de gobierno y aclarar la situación. Esta persona se me quedó mirando y me gritó: “no quites tus ojos de mí”. En ese momento, empezó a caer cenizas (grises, muy suaves al tacto) sobre mí. Alguien me dijo “esa es la marca de que ellos te veían, te estaban viendo ahora. Pero decidieron no matarte”. Desde ese instante, cada vez que caminaba en mi sueño (hasta que se acabó) de mi cuerpo brotaban cenizas. Por más que las soplaba o las sacudían seguían ahí.

(Fin)

Yo no voy a decir que mi sueño fue algo “especial”, porque no lo fue. He escuchado a personas tener sueños muy extraños y mucho más interesantes. Mi “problema” es que lo que sueño durante la noche me aparece a lo largo de todo el día siguiente, como una canción annoying que no dejan de poner en la radio. Al principio trataba de analizar mis sueños: “sueño esto por esta y esta razón, por lo que debo hacer esto y esto”. Pero ha llegado el punto que mis sueños son tan….. Que los he adoptado como parte de mis memorias concientes y, así, como parte de mi vida. Ya no me pregunto “¿qué significas, sueño?” sino que me digo “jum…” y dejo que las imágenes de la noche anterior corran en mi mente, sin destino o propósito. En muchas ocasiones, mientras leo, hablo con alguien o hago cualquier cosa que podría calificarse como insignificante, aparece una imagen de mi sueño —una imagen tan y tan real que la siento en mi boca. Y sonrío.

Si mi destino es ser loca, al menos seré una feliz.

Luz,

P.

Horóscopo 2011

7 Oct

Mis horóscopos nunca son buenos. Ni tan siquiera en mis cumpleaños. Usualmente, las predicciones genéricas están ahí: tendré un carro, tendré dinero, me invitarán a una fiesta, etc. Pero a la mitad de la tirada, empiezan las muecas de disgusto: “No se te cumplirá eso que quieres”; “No, realmente no veo a nadie a tu lado. Jum…”; “Alguien te está prendiendo velas. Una mujer envidiosa”; “Tienes algo…. En el brazo. ¡Un mosquito! Ah, no, un lunar. Pero nena, qué lunar más grande ese. Me confundió”.

(True story)

Hoy fui a Walgreens a hacer lo que todo puertorriqueño y puertorriqueña hace en la farmacia a las 3 de la tarde: compra. Con un paquete de pan y una caja de cereal en la mano, no me fui sin antes de pasar por la sección de las revistas. Para mi sorpresa, Walter Mercado ya había sacado su horóscopo para el 2011, así que hice lo que todo puertorriqueño y puertorriqueña hace en la farmacia a las 3 de la tarde: soltar mis tereques y leer la revista allí mismo, para no tener que comprarla. Y allí, con una tipografía Comic Sans 10.5, estaban las palabras de Walter para mi signo. Respiré profundo y me dije “a ver qué desastre me depara el 2011”.

Según el astrólogo los piscianos tendremos un buen año: el dinero no faltará (gracias a Dios, porque si mi ATH ve otro cero más se va a creer sortija de compromiso), habrán importantes propuestas profesionales y la salud está bien aspectada. Pero ahí, en una oración, estaba el pequeño asterisco que convierte una predicción placenteramente genérica en una sentencia ominosa: refraseando, nadie te va a amar como tú quieres que te amen. ¿O era “como tú piensas”? Bueno, algo así.

Esa pequeña oración me dejó pensando. Mi madre dice que muchas de las razones por las cuales las personas se frustran en sus relaciones amorosas es porque todos y todas tenemos una idea / fantasía de lo que es el amor. Esta idea fantástica del amor, obviamente, nunca coincide con la realidad, por lo que terminamos llorando, peleando y mandando 5 mensajes de textos a la persona que suele contestar con dos palabras. Yo creo que todos / as pasamos por esa experiencia. Sin embargo, cuando nos damos cuenta de que nuestro otro significante no lee nuestra mente y, mucho menos, sabe lo que sentimos sólo al mirarnos, nuestras fantasías reciben una dosis de realidad necesaria. Así, de la idea de “yo quiero al príncipe que me trate como una princesa” terminamos con “sólo quiero conocer a alguien sincero, con buen sentido del humor y que no sea alérgico al teléfono”. Más o menos.

No obstante, hay un largo trecho entre acabar con la idea fantástica del amor de cuento de hadas y aceptar a alguien que te va a amar no como tú deseas ser amada. El príncipe con el caballo blanco y el pelo perfecto no existe, pero uno aspira a tener a alguien a su lado que haga de la vida un momento más especial. Y uno sale, explora, y si no funciona, vuelve a cambiar su estatus a “soltera” y a esperar una próxima oportunidad para encontar a esa persona a quien amar y que ame a uno.

Regreso a la aseveración inicial: nadie te va a amar como tú quieres que te amen. ¿Acaso esto será cierto? ¿Es por esto que uno se enfrasca en una búsqueda que parece, en muchas ocasiones, eterna, porque nos empeñamos en dar con una persona que nos brinde el amor que nosotros queremos sentir? ¿Y qué pasa cuando uno se va acercando a las edades de peligro —30 en adelante— (obviamente, yo no estoy en ese renglón porque tengo 18 años)? ¿Debemos aceptar que nadie nos va a querer como nosotros queremos ser queridos y nos debemos aferrar a lo poquito que queda disponible (personalmente pienso que, desde un punto de vista matemático, no todo el mundo tiene / va a tener pareja a lo largo de su vida. Es… imposible)? ¿Acaso debemos aceptar que nadie nunca nos amará como deseamos?

Yo no sé la respuesta. Generalmente no soy una persona conformista. Sólo soy alguien con horóscopos muy malos.

Luz,

P.

De todos los colores

1 Oct

Gente!

Hace poco compartí con ustedes ciertas señales que pueden delatar si su pareja es un psycho (esperen la segunda parte porque todavía hay más). Hoy quiero hablarles de los tipos embusteros. Bueno sabemos que en general los tipos son embusteros por naturaleza pero hay que destacar que hay grados entre los hombres. No todas las mentiras tienen el mismo efecto. Por ejemplo:

Están los hombres que al preguntarles “Amor como me veo?” dicen “Te ves bien”. Obvio para ellos no te ves bien pero no van a decir otra cosa por miedo a la confrontación. Estos son los embusteros cobardes.

Están los que luego de estar hablando con ellos por semanas un dia cualquiera te contesta su mujer en el celular diciéndote que dejes en paz a su marido.  Claro luego te llaman y te dicen que es que estaban “separados”. Este es el embustero doble cara.

Están los que te dicen “(bostezo) “Ay amor estoy bien cansado ya me voy para la casa” a eso de las 10:00pm. Obviooooo que no van para la casa si no a darse par de palos y a dar palo con otra. Estos son los embusteros listos.

Están los que te llaman a decirte “Hola amor, llego a tu casa en 5 minutos”.  Luego de esperarlo por 2 horas llamas a su casa para preguntar por él y te dicen sus padres “Pero… el no está en tu casa?” Obviooooo que no está en tu casa si no en la playa con los panas dándose par de cervezas y chekeando g-tros. Luego te llaman y te dicen “Perdón es que se me olvidó que te dije que iba a verte”. Aquí le sale lo de embustero con Alzheimer.

Pero los peores son los siguientes…

Los hombres que llegan el dia de San Valentín con un puppy de raza (Qué mujer resiste un puppy el dia de San Valentín?) y dice que lo compró para ti y costó muy caro. Obvio no trae los papeles que confirman la compra, la raza, las vacunas etc etc. Claro cuando se los pides por varias ocasiones siempre se le quedan en su casa. Aquí le sale lo de embustero cute. Se lo dejas pasar porque de todas formas el perrito está bonito.

Luego te dice que él (tipo gordito, bajito y simpático) se peleó con tu ex (tipo alto, atlético, fuerte y PSYCHO!) por tí. Según tuvo que darle un par de galletas porque dijo algo de ti. Aquí le sale lo de embustero fantasioso porque ni en sueños creerías una mentira como esa. Pero se la pasas porque le quedó bastante tierna la idea de “defenderte”.

Luego se ofrece a ayudarte a techar la terraza de tu casa (que andaba goteando por par de meses) y finalmente luego de esperarlo por 2 horas, llega a la casa y a los 5 minutos entra una llamada misteriosa de “un tío” y tiene que irse rapidamente. Te dice que tiene que irse porque alguien está enfermo en su casa dejándote con la terraza a medio techar. Claro emergencia de familia. Aquí le sale lo de embustero familiar. Se la pasas porque piensas, “Bueno al menos se preocupa por su familia”.

Pero cuando bota la bola es un dia cualquiera al salir de tu casa. Recibes un text de “su mama” diciendo que su hijo tuvo un accidente automovilístico y que si la acompañas a identificar su cadáver. Lo más nasty es que luego de que te vistes, levantas a toda tu familia para darles la noticia e intentas salir del shock y calmarte… recibes una llamada del muerto que en realidad está vivo a decirte hola ya llegue a mi casa. Aquí le sale lo de embustero C@br0n! Ni la broma de TVO del muerto vivo supera esto.

Como ven hay mentiras de todos colores y hay mentirosos de todos los tonos pero lo más interesante es que me tocan los más coloridos.

Cheket!

B.

Leones cibernéticos / cachorritos reales

30 Sep

Creo que todos / as, en algún momento de nuestra vida, hemos conocido a alguien que tiene el síndrome de “bipolaridad virtual”: una persona que, cuando te habla por el MSN o el Facebook actúa de una forma… eh… diría que de una forma “suelto como gavete”, pa usar una expresión vintage. Sin embargo, cuando tú ves a la persona vis-à-vis —pa usar una expresión frenchy—, ésta actúa más fría que un bloque de hielo en la Antártida.

Aclararé mi punto con un ejemplo:

Messenger Conversation

X: Hola bb. Cm estás?

P: Bn y tú?

X: Pues bn, ya tú sabes. Como el jugo… very fine. Sabes… estaba pensando en ti.

P: Sí? Y eso?

X: Qué tienes puesto bb?

P: Eh… Pues mi pijama, porque ya me voy a dormir.

X: Mmmmm, qué rico. Eso me pone a millón. Si yo estuviera a tu lado…

Conversación frente al cine en Plaza

X: Hey. ¿Cómo estás, nena?

P: ¿Yo? Muy bien. Estaba loca por verte.

X: ¿Sí? ¿Y eso? Acho, hoy me levanté con un dolor de espalda…

P: Eh… Bueno, quería verte porque aquella conversación que tuvimos ayer, pues…. Estuvo interesante.

X: Ajá… Sí, eh… Jeje… Eh… Eso pasa. Diache, ¿tú viste la noticia en el periódico del perro que mordió el nene? Qué mal, ¿no?

No voy a entrar el una posible explicación teórica (e.g. el mundo virtual le da la oportunidad a la gente de hacer cosas sin realmente hacerlas / el anonimato y la distancia le da el valor a la gente a hacer o sugerir cosas que jamás harían en el mundo real bla bla bla), porque a la hora de la verdad la teoría no vale la pena. Lo que cuenta es que este país está lleno de gente que tiene babilla sólo cuando hay una computadora de por medio. Yo no creo que es justo: la bipolaridad virtual rejode, porque uno no sabe si la persona es como se pinta en el chat o el chat es sólo un bad performance de una noche aburrida.

¿Que cómo soy yo? Según un test de Cosmos, soy una sobrá. A todo color.

Luz,

P.

40 y 20 ( José José you are wroooong)

29 Sep

Durante largo tiempo estuve meditando sobre el misterio de los hombres mayores. He querido entender el porqué mujeres optan por enchularse (dije enchularse por que hasta bobas nos ponemos, digo se ponen) de hombres mayores. Sobretodo de esos que ya pasaron los 30 y que aún no llegan a los 50 pero que todavía se ven bastante bien y parece que aguantan.

Estos hombres representan todo lo que un chico de 20 años no nos puede dar. Ellos son galantes, respetuosos, saben de que hablar, que decir, son inteligentes y sobretodo tienen mucha experiencia. Ellos sí saben escoger las palabras perfectas para que uno, sin pensar un solo instante, diga que sí a lo que sugieran aunque esto sea leer por horas “Los beneficios del sexo tántrico” y “Los secretos de la meditación”. Pero luego de toda la fantasía y de todo el encanto descrubimos, digo descubren, que en el fondo siguen siendo chicos de 20 años. Los hombres son hombres y punto. La edad solo les ayuda a disfrazar de manera más bonita las cosas, al final siguen queriendo lo mismo que querían a los 20… mucha acción de tu parte y mucha vangancia de la de ellos.

El fijarse en un hombre mayor no garantiza una relación estable o una relación “madura” o simplemente una relación. Lo único que garantiza es que pasarás años de tu vida intentando  descubrir lo que hay en su cabeza (both of them) y pasando horas en conversaciones, según tu productivas, para que al final no pase nada. Estos hombres al igual que los de 20 años no buscan una relación ni “algo” con una de 20. Puede que en ocasiones busquen una aventura y en el peor de los casos ni siquiera eso. Para ellos es más interesante solo la idea de la aventura, nada concreto, todo mental. Ommmmmm

José José nos has mentido! El secreto no está en nuestra juventud y su experiencia y mucho menos en la Viagra o el Marsex . El secreto está en descubir a tiempo la maña y no dejarse deslumbrar por palabras como “vos” y “sabés”. Ahora una cosa si hay que aceptar, que pese a la larga espera, a los años perdidos y a las horas muertas estas relaciones al final son del todo interesantes y permitanme decirle nada de aburridas.

Cheket,

Cuareeeeeeeeeeeeenta y Veeeinte!

B.

Como abeja a la miel

29 Sep

De todas las personas en el universo debo confesar que tengo Phd en salidas con psychos. No se por que razón, pero tengo un pegue con los locos que ni les cuento. Creo que en los psychos tengo el mismo efecto que tienen las bombillas con los insectos. Se me pegan y son bieeeeeen insistentes. Hoy quiero compartir con ustedes ciertas señales que demuestran que están saliendo con un psycho y que es hora de, como dice una gran amiga, sonrerir y caminar lentamente hacia atrás, y desaparecer.

1. Cuando el tipo llega a tu casa y empieza a preguntar, como quien no quiere la cosa, quien fue a visitarte a las 3:35 pm en un Toyota modelo Yaris color blanco con una rayadura en la  puerta izquierda y con interiores grises?  Claro, el solo preguntaba por pura curiosidad casi sin importancia.

2. Cuando decides salir con tu amiga a La Feria 2000 (eso ya ni debe existir) y casualmente dejas tu celular en el carro y al regresar tienes 165 llamadas perdidas. Sin contar los varios voicemails con frases como: Donde estás? ya vas a ver cuando aparezcas o Porqué Car@j0 no tienes tu celular contigo? yo me preocupo.

3. Cuando sales con un corillo de amistades y el tipo está allí y comienza a abrir y cerrar los puños (como cuando van a sacarte la sangre) y comienza a respirar fuerte y a mirarte con ojos de diablo porque simplemente estás hablando con tu compañero de trabajo.

4. Cuando vas a San Juan a una noche de billar y cervezas (cosa que debe ser divertida) y terminas corriendo por la Norzagaray huyéndole al loco que está gritando tu nombre 10 pies detrás de ti acompañado de palabras que no se me permiten decir aquí (you know what I mean).

5. Cuando tienes que llamar a su mamá y preguntarle si su hijo tiene algún problema mental porque anda corriendo como toro de corrida por la calle y diciendo que lo dejes en paz.

6. Cuando luego de una cita no muy grata terminas en el parking de doña Fela intentando encontrar tu carro antes de que el tipo te encuentre a ti y en la huida te chocas el carro que está estacionado a tu lado.

7. Cuando el tipo coge tu celular y lo tira en un drón de basura del Viejo San Juan (de esos que tienen adornos material de reja) por que tus amistades te andan llamando para janguear contigo.

8. Cuando por fin lo mandas a la goma (como dirían los mexicanos) y el tipo continúa llamandote insistentemente, todos los dias 3 veces al diá (Desayuno, almuerzo y comida)

9. Cuando el tipo se esconde en las esquinas cerca de tu trabajo para espiarte, digo para cuidar de ti y velar que nada te pase.

10. Cuando tienes que cambiar tu carro todos los dias a diferentes áreas del estacionamiento de tu trabajo solo por esas de que no te vaya a aparecer en el carro a las 10pm dis que para hablar y velar que nadie te asalte.

11. Cuando se aparece en tu trabajo y te empieza una escena de cuernos, porque te vió hablando y entregándole algo a tu jefe de 70 años al final el dia de trabajo… (claro no pudo pensar que era el dinero del cuadre)

Si alguna ves has sospechado que tu amigo, novio, jevo o como se llamen en estos tiempos es un psycho y luego de leer este post te sientes identificada… escribe una carta detallada donde lo culpes de todo lo que te pueda pasar porque uno nunca sabe.

Hay tanto loco en este pais y aparentemente se me pegan como abeja a la miel.

Cheket,

B.

“Te a… quiero un montón”

29 Sep

Yo tengo una característica no muy productiva: capto los mensajes tarde. Por ejemplo, si me dices “qué buen canto tienes” yo sonreriría y diría “gracias”, y cuatro horas después, en la ducha, me doy cuenta de “pero yo no estaba cantando”… Tú sabes, cositas así.

Los otros días tuve una conversación que me dejó pensando un rato. Al principio, me pareció cute, pero cuando empecé mi lista mental (porque, si no se han dado cuenta, me encanta hacer listas), la blue light the KMart se prendió en mi mente. Entonces, me pregunté “¿por qué hay gente a la que le da tanto trabajo decir ‘te amo’?”

En español, tenemos una bendición/maldición: separamos lo que deseamos de lo que queremos y amamos. Por ejemplo, nadie dice “amo esta colcha” o “amo esta lámpara”. Bueno, quizás eso es un mal ejemplo porque mi madre lo dice a cada rato. Pero espero que entiendan mi punto. En inglés la gente usa el mismo verbo para expresar cariño, sea por un objeto, por tu BFF o por tu amante: “I looooove this sweater” / “I loooooove my BFF” / “I loooooooove my boyfriend”. Con nuestro idioma, los grados de diferencia entre desear, querer y amar son muy importantes: uno desea un perreíto, uno quiere al jevito de 2 1/2 semanas, uno ama a su pareja. A veces.

Como todos/as sabemos que las diferencias son importantes, nos cuidamos mucho de decirle a alguien “te amo”, sobre todo cuando queremos evitar malos entendidos o comprometernos de más. Es más, lo evitamos. En vez de pronunciar la tan temida frase, esquivamos la situación con:

• “Te aprecio un montón” (el nivel más bajo. Echa tus esperanzas al zafacón si alguien te dice esto)

• “Te quiero mucho”

• “Te quiero un montón”

• “Te quiero mucho, mucho, mucho”

• “Siento mucho cariño por ti”

Y, cuando la cosa se pone difícil:

• “Siento mucho amor por ti” (un tipo de te a… oye, ¿hay papel de baño?)

Pero siempre llega el momento de la verdad, en el que se nos acaban las frases hechas y la imaginación: el momento de deal or no deal. Y justo en ese momento… “ay, bendito, tengo que irme. Pero yo te llamo.”

¿Yo? Yo no tengo problemas de decir ‘te amo’? A mi perro le gusta escuchar eso. Gracias a Dios que no lo entiende.

Luz,

P.

¿Qué leer en Puerto Rico?

29 Sep

Estoy en el proceso de estudiar para un importante examen que tomaré en octubre (para el cual estoy teniendo pesadillas y sueños/broma desde ya [por ejemplo: los otros días soñé que evaluarían el examen de acuerdo a una escala hecha sólo para puertorriqueños]). Es un proceso medio tedioso, pero he ido expandiendo mi vocabulario poco a poco. Mi vocabulario en inglés, I mean.

La cosa es que, según mi guía (que me garantiza una puntuación alta o me devuelven el dinero), debo familiarizarme con lecturas que contengan “lenguaje erudito”. Mi librito sugiere que lea artículos del New York Times o del Wall Street Journal, por ejemplo. Yo me dije “¡hecho!” y, aunque no lo he hecho aún (aunque estoy dejando de ver tanto reality show y cambiando esos hábitos por los programas de política de CNN), me pregunté “bueno, pero si esta fuese una guía acerca de una prueba puertorriqueña, ¿cuál sería su sugerencia de lectura?”

Los periódicos de este país* quedarían fuera de las listas de sugerencia, por razones obvias. De acuerdo a varias fuentes de casi entero crédito, se supone que los periódicos de PR escriban para un lector “de octavo grado”. Por eso tenemos rotativos que “hablan como nosotros”, ¿no? La verdad es que los periódicos de este país carecen de un vocabulario elevado. Es más, todos parecen tener el “mismo libreto”:  la noticia en el periódico X expresa, casi palabra por palabra, lo que dice la noticia del periódico Z. Es más, yo me ahorraría par de pesetas si los comunicados de prensa me llegaran dirrecto a mi email. Porque la verdad es que los “reporteros” ya ni se toman la molestia de parafrasear.

* Nota: Algunos podrían decir “ah, pero está ‘Claridad’ y ‘Diálogo’.” Ajá… Las únicas personas que conozco que leen por completo esos periódicos son los que tienen un trabajo de 8 a 4:30 y poca supervisión.

¿Revistas? Entre MiTv o TuTv y las que son publicadas por una editorial self funded en las que tienen poco o ningún criterio intelectual… eh.. no.

¿Libros? Si en este país se crucifica la literatura que reta el intelecto y se venera o a lo que es bien street o a lo que aún habla de las montañas, el jíbaro y el coquí.

Mi conclusión es que la guía de mi examen imaginario diría “Google something else”.

Luz,

P.